Qué es meditar

meditando

 

Meditación procede del latín meditatĭo y hace referencia a la acción y efecto de meditar (enfocar atentamente el pensamiento a la consideración de algo). El concepto está asociado a la concentración y a la reflexión profunda. Por ejemplo: “Te recomiendo dedicar unos días a la meditación de los temas que te comenté”, “Después de una larga meditación, he llegado a la conclusión de que lo mejor es renunciar a la empresa”.

Meditación

La noción de meditación es habitual en la religión y la espiritualidad. Se trata de una práctica que consiste en concentrar la atención sobre un pensamiento, un objeto externo o la propia conciencia.

El Budismo, el Judaísmo o el Islam son algunas de las religiones que no dudan en tener como uno de sus principales pilares a la meditación.

Existen diversas formas de meditación, desde religiosas hasta las terapéuticas. Diversos estudios aseguran que las técnicas de meditación pueden contribuir a fortalecer la memoria, mejorar la concentración y reforzar la salud.

No obstante, existen otros muchos beneficios que aporta la práctica de la meditación a cualquier ser humano. En este sentido, tendríamos que destacar que permite reducir de manera notable lo que son los niveles de estrés, consigue ponerle punto y final a la ansiedad y además de todo ello se convierte en una herramienta estupenda para acabar con los cuadros de depresión.

Diversos estudios realizados en los últimos años por investigadores son los que han llegado a esta conclusión, en la que también se ha determinado que no menos relevante es el hecho de que la meditación es muy útil para todas aquellas personas que sufren de enfermedades tales como la fibromialgia o el insomnio.

Por ello, se recomienda que cualquier persona que se encuentre padeciendo una de las mencionadas patologías opte por meditar al menos durante media hora todos los días. Pronto conseguirá percibir los beneficios que esta acción le produce y también la mejora que experimenta en lo que respecta a su estado de salud.

Además de todo lo expuesto tendríamos que añadir también el hecho de que, por regla general, la meditación se suele clasificar en dos grandes grupos. Así, por un lado, se encuentra la llamada de conciencia plena, que gira en torno a cuestiones tales como serían la experiencia y la propia percepción. Por otro lado, está lo que se conoce como meditación de concentración.

Para el budismo, la meditación es una práctica esencial para aumentar la sabiduría y erradicar el sufrimiento. Más allá de las distintas técnicas y escuelas, lo habitual a la hora de la meditación es buscar un lugar tranquilo, sentarse en la posición de loto y repetir un mantra que lleva al sujeto a un estado de profunda concentración.

La meditación también ayuda a la autosugestión, que es un proceso mental a través del cual la persona entrena a su subconsciente para fijar una asociación mental o para convencerse de alguna cuestión.

Otra utilidad de la meditación es favorecer la introspección (el conocimiento que un individuo tiene acerca de sus propios estados mentales), lo que permite interrumpir el automatismo.

Meditación, ¿en grupo o en soledad?

La meditación, sobre todo al principio, es un ejercicio de paciencia, de constancia; por esto mismo, es conveniente practicar en grupo y, preferentemente, con alguien que corrija la postura y fije las pautas a seguir. Una vez aprendida la técnica (si es que hay alguna técnica), acostumbrado a la postura y fijada la rutina, se puede intentar la meditación en solitario.

En todo caso, la práctica en grupo refuerza la rutina y evita el desánimo. Por el contrario, meditar en soledad puede conducir a una práctica más auténtica, aunque resulte más difícil perseverar. Puede ser una buena idea combinar los dos métodos: practicar solo habitualmente, y acudir a retiros de grupo o, aisladamente, a un Centro de Meditación.
Meditar es, Observar sin juzgar.

¿Es preciso un Maestro?

La meditación es “contemplación”. En este sentido no se precisarían grandes o complicados conocimientos que aprender para poder meditar, y la función del Maestro podría llegar a considerarse como la de un mero instructor que nos proporciona una técnica concreta.

Sin embargo, el Maestro de meditación es mucho más que un instructor puesto que él mismo debe dominar esta ciencia y disponer de una agudeza psicológica que sólo la práctica proporciona.

El Maestro es básico al principio y recomendable más adelante para corregir y guiar al discípulo por la sutil senda de la meditación. Finalmente, no hay que olvidar que el mejor Maestro lo llevamos en nuestro interior.

¿Cuántos tipos de meditación hay?

De forma muy general, la meditación se puede englobar en dos tipos: con objeto y sin objeto de concentración.

La meditación con objeto es la más divulgada y consiste en concentrar el pensamiento en dicho único objeto, excluyendo cualquier pensamiento que distraiga la atención. El objeto puede ser algo físico, tangible, como un punto del cuerpo, el sol, la luna, una flor, un paisaje, un mantra, etc; y también puede ser algo más sutil, como un chakra, una sensación, un pensamiento filosófico, un koan (frase profunda, sin sentido lógico, propia del zen), etc. Con este tipo de meditación se persigue excluir cualquier pensamiento, salvo el referido al objeto de concentración para, finalmente, trascender también dicho objeto. * La meditación sin objeto (propia del Yoga en su fase más avanzada) consiste en apartarse de todo objeto, de todo pensamiento, de toda sensación y experimentar el “descentramiento”, volviéndose un puro observador.

¿Por qué meditar?

La práctica de la meditación surge para tratar de encontrar respuesta a los grandes interrogantes que se nos plantean en relación con nuestra naturaleza más profunda: ¿quién o qué soy?, ¿de dónde vengo y adónde voy?, ¿porqué existo?, ¿cuál es mi misión aquí?, etc.

Además de buscar respuestas lógicas en la ciencia y la filosofía, o de fe en la religión, con la meditación se pretende trascender el estado ordinario de conciencia y traspasar, de algún modo, la realidad ordinaria, despertando a otra visión de las cosas que nos llena, y da sentido a nuestra existencia.

Paradójicamente, la meditación debe practicarse sin un objetivo concreto, sin esperar un logro determinado, ni siquiera el más elevado.

POSTURA

¿Por qué se insiste tanto en tener la espalda recta durante la meditación? Casi todas las escuelas de meditación insisten en mantener la espalda recta como base de la mejor postura a adoptar para la práctica. Con la espalda recta y vertical, perfectamente alineada, se mantiene más fácilmente la atención despierta y la inmovilidad; además, la energía fundamental en el cuerpo circula con mayor libertad.

¿Es necesario sentarse con las piernas cruzadas? Resulta conveniente, aunque no imprescindible. La meditación que proviene de Oriente, se practica tradicionalmente con las piernas cruzadas. De esta forma, la espalda se sostiene recta sin esfuerzo y la postura puede mantenerse durante largo tiempo.

En cualquier caso, con las piernas cruzadas, las rodillas deben estar más bajas que la pelvis para que ésta bascule hacia delante y la espalda pueda mantenerse recta en equilibrio sobre el sacro. El uso de un cojín bajo las nalgas es muy recomendable para los principiantes que no tienen la flexibilidad de hacer loto.

¿Cuál es el mejor momento para meditar?

Cualquier momento es bueno para meditar aunque los momentos más favorables son el amanecer y el anochecer, pues en estas horas se relaja el ritmo frenético de la vida ordinaria. ¿Son necesarios los rituales en la meditación? Dependiendo de las escuelas, el ritual cobra más o menos importancia. Cuando la meditación se asocia a una religión (budismo, hinduismo) el ritual es muy importante, utilizando el simbolismo y el atractivo escondido en el mismo para “cautivar” a los practicantes. El ritual no deja de ser un objeto más de concentración y como tal puede utilizarse, aunque en una práctica profunda no sea en absoluto necesario. Por otro lado, es muy dificil no efectuar ningún tipo de ritual, aunque se trate sólo de un simple saludo.

Efectos de la meditación regular. En el aspecto puramente físico, la meditación tiene efectos relajantes, combatiendo la hipertensión y el estrés. Psicológicamente, proporciona seguridad en uno mismo, confianza, fuerza mental, concentración y memoria. Pero sus efectos más importantes se hallan a nivel espiritual…

Importancia de las manos durante la meditación. Las manos, consideradas como una extensión de nuestro cerebro, sirven para reforzar la expresión y mostrar el estado de ánimo. Su posición durante la meditación es muy importante; se debe procurar una posición simétrica y simbólica por medio de un mudra. Los mudras más importantes en la meditación son:

* Mudra de la sabiduría, con las manos sobre las rodillas, palmas hacia arriba y dedos extendidos, salvo pulgar e índice que rozan sus yemas al formar un círculo. * Mudra del vacío o cósmico, formando un óvalo con las palmas una encima de la otra y los dedos pulgares rozando sus puntas. * Mudra del respeto o saludo, con las palmas juntas a la altura del pecho (este mudra no se suele mantener durante la meditación, sirviendo únicamente para iniciarla y finalizarla).

También se pueden mantener las manos sencillamente encima de las rodillas o en el regazo con las palmas hacia arriba, una encima de la otra.
Los ojos, ¿deben estar cerrados o abiertos?

También depende de la escuela. En Yoga se suelen mantener cerrados y en el budismo entrecerrados. En los tipos de meditación en que se utiliza un objeto de concentración visible, evidentemente deben estar abiertos. En cualquier caso, la mirada debe estar perdida en el infinito.

¿Es conveniente quemar incienso durante la meditación?

Durante la meditación se pretende inhibir los pensamientos y todo tipo de sensaciones, abstrayéndose a las mismas. Con el incienso se crea una atmósfera que controla nuestras sensaciones olfativas conduciéndolas a una regularidad, a un ritmo, al cual nos acostumbramos favoreciendo así la abstracción mental.

¿Cuánto tiempo hay que practicar?

Partiendo de la base de la regularidad en la práctica, el tiempo de la misma se irá incrementando progresivamente pudiendo oscilar entre 10 minutos y 1 ó 2 horas (o más) para cada sesión. La progresión en el tiempo de práctica debe ser muy lenta pero constante, dado que es fácil rendirse al aburrimiento, la falta de concentración, la desgana, la dispersión mental, etc.

Generalmente, a partir de la media hora o los 45 minutos, la práctica se torna más fácil y “especial” (aunque al principio también puede que duelan más las piernas).

La “meditación electrónica”, ¿es meditación? No, tal como se entiende tradicionalmente. La meditación “Nueva Era”, con inductores electrónicos, gafas de colores y sonidos relajantes puede ser un buen sistema de relajación y constituir una experiencia que quizás conduzca a la meditación tradicional. Pero de ninguna forma se puede decir que en meditación haya “atajos” que valgan. Sería importante que te mantuvieras alejado de todo lo artificial si no quieres quedarte sin neuronas.

¿Qué se dice en los Yoga Sutras de Patañjali sobre la meditación?

Dharana, concentración, es fijar la conciencia en un sólo punto.
Dhyana, meditación, es un flujo regular y contínuo de atención dirigido hacia el mismo punto.

Cuando el objeto de meditación absorbe al meditador, apareciendo como el sujeto, se pierde la consciencia de uno mismo. Eso es samadhi.

La meditación es la continuidad de una corriente de ideas parecidas, no perturbada por ninguna otra. Mientras que en la concentración hay perturbación con otras ideas, no sucede así con la meditación, pues sólo existe un flujo sobre la misma idea. La prolongada y profunda concentración lleva al estado de absorción meditativa (samadhi), en la cual el objeto se mantiene en la mente y llena todo el espacio de la conciencia. Todas las ideas que aparecen giran alrededor del objeto de concentración y se acompañan de una emotiva disposición que puede ser descrita como “serenidad”, “paz” o “calma”. No hay pérdida de lucidez, sino que más bien, el sentido de alerta parece intensificarse. Obstáculos a la meditación: Cualquier cambio que se pretenda efectuar lleva aparejado una resistencia natural ante dicho cambio. En este sentido, la práctica de la meditación se encuentra con distintos obstáculos que pueden conducir al fracaso. Las amenazas potenciales más importantes son las diez que se enumeran a continuación:
Duda.

 

Es el mayor obstáculo en el camino del Yoga. Se puede dudar desde la ejecución correcta y la efectividad de la meditación, hasta de uno mismo. Se puede cuestionar, por ejemplo:
1. si la meditación es demasiado difícil para uno mismo (¡no lo es!); 2. si se acabará hipnotizado (¡por supuesto que no!); 3. si se trata de una forma de escapismo (¡no!); 4. si se tiene que renunciar a los placeres cotidianos para poder meditar (¡claro que no!); 5. si puede chocar con las propias creencias religiosas (¡en absoluto!); 6. si es preciso disponer de un maestro (¡no es imprescindible!).

Todo el mundo es perfectamente capaz de meditar. Pero no hay que esperar resultados maravillosos al principio. Consejos:

1. Anotar en un papel todas las dudas que surjan sobre Yoga y meditación y luego analizarlas una por una. Se descubrirá que después de un análisis detallado, muchas de las dudas son infundadas y algunas incluso ridículas. 2. Si tras este ejercicio, aún se tienen serias dudas que impidan practicar la meditación, hay que buscar un instructor o instructora competente que ayude a clarificar dichas reservas.

Aburrimiento.

La meditación (que consiste en no hacer nada, más que prestar atención) rápidamente desemboca en aburrimiento para la mente superactiva, la cual recurre enseguida a distintas soluciones que la liberen del aburrimiento. Acepta el aburrimiento y, al menos temporalmente, haz del mismo el centro de la atención.

Sueño.

Muchos principiantes sucumben al sueño porque de forma inconsciente se asocia con una ralentización de los procesos mentales durante la meditación. Consejos:
1. Comprobar que la postura es la correcta. 2. Mantener los ojos más abiertos. 3. Si es preciso, levantarse y practicar meditación caminando (o una o dos asanas de estiramiento apropiadas) durante unos minutos, antes de sentarse de nuevo.

Malestar físico.
A menudo, desde el mismo momento en que se adopta la postura, la conciencia del cuerpo se magnifica ante la más mínima sensación corporal. Incluso un insignificante picor puede constituir el mayor de los inconvenientes. Siente el picor, respira a través de él y continúa con la meditación. De hecho, la sensación de picor puede dotar de energía adicional para concentrarse mejor. Si la sensación se escapa de control, sencillamente ¡ráscate!. No hay que hacer una montaña de un grano de arena.

Pensamientos negativos.

La meditación puede destapar las tendencias negativas que residen en el subconsciente. Enfrentarse cara a cara con nuestra negatividad puede ser realmente molesto. Consejos:

1. No retener conscientemente los pensamientos o sensaciones negativas que puedan surgir. 2. Recordar que uno no es sólo las sensaciones y pensamientos que surgen. 3. Optar por cultivar el opuesto exacto de cualquier pensamiento o sensación negativa que aparezca en la pantalla mental. Por ejemplo, si de repente aparecen pensamientos oscuros de resentimiento sobre alguien, simplemente hay que hacer surgir pensamientos de amor y amistad proyectándolos a todo lo que nos rodea.

Prisa.

Nada resulta más peligroso en la vía del Yoga que correr para ver lo que pasa. Ciertamente, no se puede ir con prisas en meditación. Cultiva la paciencia. Da suficiente tiempo al cuerpo y a la mente para cambiar. No fuerces nada en absoluto.

Santurronería.

En el zen, a quienes entran en este estado de pretendida santidad se les dice coloquialmente que “apestan a zen”. Desgraciadamente, este estado no sólo se da en el zen; en todos los sistemas espirituales y místicos se pueden encontrar personajes de este tipo. Tales “iluminados” pregonan a los demás que experimentan una poderosa meditación y que poseen el conocimiento verdadero. Bajo su punto de vista, son una especie de maestros. Este error de principiante esconde, tras esa máscara de falsa aparienca, un gran complejo de inferioridad.

El verdadero maestro nunca habla de logros conseguidos. Consejos:

1. Sé realista, modesto y humilde respecto a los primeros logros. 2. Es normal alegrarse del progreso natural a lo largo del camino, pero no debe pregonarse. 3. Si el progreso interior es correcto, los demás lo notarán más tarde o más temprano, pero lo más importante es que seas tú mismo quien sienta los cambios, en la verdadera evolución los demás no importan.

Cazafenómenos.

Algunos principiantes ven la meditación como si se tratase de una cacería de poderes paranormales. Esperan todo tipo de experiencias, luces destellantes, visiones espectaculares, sonidos extraordinarios, etc. Cuando no aparecen tales efectos especiales, los practicantes novatos se desilusionan con la meditación y suelen caer en la fantasía. Debes comprender el objetivo y la naturaleza de la meditación, que consiste en acostumbrar la mente a la sensación de paz y recogimiento, a fin de facilitar el crecimiento interior. Así de simple.

Ilusionismo.

Hay que tener cuidado con la actitud que sugiere que nada importa realmente porque en el fondo todo es ilusorio. La meditación muestra exactamente cuánto de nuestra realidad ordinaria se halla construida por la mente, pero eso no significa que nada sea importante. A menudo esta actitud tiene que ver con falta de madurez. Consejos:

1. Comprender que el Yoga se aplica a todos los aspectos de la vida. 2. Continuar con el trabajo, con la atención a la familia y a los amigos. 3. Ser responsable y consciente de los beneficios de la practica del Yoga.

Síntomas de kundalini.

Los síntomas del despertar de kundalini se han hecho últimamente más populares entre los meditadores tras la publicación de determinados libros sobre la materia. Estos síntomas incluyen fenómenos psicosomáticos como corrientes de energía por el cuerpo, temblores en los miembros, movimientos corporales involuntarios, alucinaciones, etc. Realmente, los síntomas de un verdadero despertar de la kundalini son muy raros. La mayoría de los casos registrados son sólo síntomas de enfermedad mental, pura imaginación, o simples precursores de un despertar de la kundalini. Consejos:

1. Si los síntomas son suaves, se pueden tratar con una dieta apropiada, estilo de vida natural y terapias médicas alternativas como la homeopatía o la acupuntura. 2. Si los síntomas son más severos, resulta aconsejable buscar un experto en fenómenos provocados por kundalini

Meditación: para qué Sirve Meditar y que Beneficios Tiene

Descubre qué es la meditación, para qué sirve, qué técnicas existen y cuáles son los beneficiosos efectos, probados por la ciencia, que la meditación tiene en el organismo y la mente humanas a muchos niveles.

Afortunadamente, y al contrario de lo que ocurre con muchas terapias alternativas, la meditación es compatible con el método científico, de manera que ya podemos decir que los efectos que ejerce la práctica de la meditación en nuestro organismo están científicamente probados.
La meditación estimula la autocuración, nos proporciona mayor consciencia y creatividad, estimula y refuerza las zonas del cerebro asignadas a la felicidad y la alegría, aumenta el cociente intelectual y estimula el sistema inmunológico, entre otras muchas ventajas.

Meditar es un ejercicio intelectual

Definir lo que es la meditación es complicado, pues se trata de un concepto muy abstracto que cada persona vive de manera particular. Para unos puede tener connotaciones religiosas o espirituales, mientras que para otros es un método intelectual para acallar el bullicio interno y conseguir estados más creativos o emocionalmente positivos.

Aunque cada vez hay más gente que practica la meditación, lo cierto es que en occidente todavía existen muchas personas que relacionan la palabra meditación con aspectos religiosos, con gurús o con prácticas sectarias. Pero meditar no es otra cosa que un ejercicio intelectual. Si nos atenemos al significado etimológico de la palabra, meditación se refiere a una práctica de naturaleza intelectual a través del cual se potencia la atención y la consciencia en el momento presente.

Qué objetivos tiene meditar

Aunque cada persona puede buscar en la meditación un objetivo diferente, algunos de los más comunes son:

Misticismo: desarrollar la consciencia de unidad con el todo.
Descanso mental: acallar la mente y liberarla de las preocupaciones diarias.
Creatividad: limpiar la mente para hacerla más creativa.
Felicidad: estimular las zonas del cerebro asignadas a la felicidad.
Salud: estimular el sistema inmune y los mecanismos de autocuración.
Relax: liberar el estrés y la ansiedad y permanecer en un estado de bienestar.
Concentración: potenciar el estado de concentración y memoria.
Intelecto: incrementar las capacidades intelectuales.

Los puntos clave de la meditación

Sea cual sea el motivo por el que una persona decide empezar a meditar, lo cierto es que la consecuencia es siempre la misma: un estado mental y físico de serenidad, paz interior, concentración y creatividad, que se caracteriza por unos rasgos concretos que van en este orden:

Enfoque de la mente en un solo objeto (respiración, ondas de sonido, luz, etc).
Estado de concentración absoluta en el que el bullicio de la mente se detiene.
Estado de paz en el que la mente se libera de sus propios pensamientos.

Beneficios de la meditación

La práctica de la meditación tiene unos efectos fisiológicos muy concretos en el organismo, que además han sido demostrados por la ciencia, lo cual siempre parece dar cierta seguridad en nuestra civilización, a pesar de que otras muchas disciplinas maravillosas no encuentren su hueco en el método científico y eso no las convierte en menos eficaces.

Pero bueno, a los amantes de las pruebas científicas les gustará saber que cada vez existen más estudios clínicos y científicos que demuestran el efecto de la meditación en distintas áreas del cerebro:

Potencia la salud mental y física
Aumenta el cociente intelectual
Desarrolla la inteligencia emocional y la empatía
Mejora la memoria
Alivia el estrés, la ansiedad y la depresión
Reduce la presión sanguínea
Aumenta la felicidad (literalmente)

Algunos datos curiosos sobre la meditación

A la hora de hacer un estudio científico sobre los efectos de la meditación, lo que se hace es medir la actividad cerebral a través de un encefalograma. Los estudios demuestran que, según se avanza en la profundidad de la meditación, nuestro cerebro pasa por distintas etapas:

Ondas beta: concentración
Ondas alfa: relajación, creatividad
Ondas theta (meditación profunda): solución de problemas
Ondas delta (meditación avanzada): sueño profundo sin dormir

Gracias a esta actividad cerebral, existen algunos estudios que vale la pena revisar para comprobar los efectos de la práctica meditativa:

Un estudio de la Universidad de Yale concluyó que las personas que practican la meditación a lo largo de su vida desarrollan una red neuronal con la que tienen mayor consciencia de sí mismos y del presente y menos ensoñaciones.

Otro estudio de la Universidad de Wisconsin concluyó que Matthieu Richards, monje budista, es el hombre más feliz de la tierra, gracias a que la meditación agranda las áreas del cerebro reservadas a la felicidad.

La Universidad de Harvard determinó que la meditación reduce la hipertensión arterial y estimula el sistema inmunológico.

Técnicas para alcanzar ese estado “divino” de la meditación
Existen diversas técnicas para alcanzar un estado elevado de la consciencia que, dependiendo de cada persona, pueden resultar más o menos sencillas. Lo que para unos puede inducir a un estado de concentración rápido, a otros requiere un esfuerzo y una fuerza de voluntad salvaje.

Si todavía no has descubierto cuál es la que mejor se adecúa a tus gustos o necesidades, te hacemos un breve resumen de algunas de las técnicas de meditación más utilizadas:

Respiración

La inducción a un estado de concentración a través de la respiración es una de las prácticas más empleadas por las principales corrientes. Consiste en realizar ejercicios concretos y repetitivos de respiración, poniendo toda la atención en el aire, en cómo pasa por los orificios nasales, en el frío al inspirar y el calor al exhalar, etc. Con el transcurso del tiempo, la práctica y la disciplina, la mente alcanza más rápidamente el estado meditativo. Consulta cuáles son los mejores ejercicios de respiración para meditar.

Objeto

Es una técnica de concentración que utiliza un objeto, una vela, un color, etc, de manera que la atención debe centrarse en ese objeto hasta que poco a poco la mente se va calmando y llegando al estado meditativo.

El sonido

Todas las civilizaciones han recurrido a las ondas de sonido para inducir a estados de concentración, espirituales o místicos. Campanas, cánticos, mantras, etc… repeticiones de sonidos concretos que inducen fácilmente al estado meditativo.

Consejos para meditar

Si deseas iniciarte en la práctica de meditación, te ofrecemos algunos consejos para que esta disciplina te resulte más sencilla:

Un buen momento para meditar es nada más levantarse o antes de acostarse, aunque meditar es una práctica que puede realizarse en cualquier momento del día.

Acondiciona una sala en tu casa, en el jardín o en algún espacio donde dispongas de cierta amplitud e intimidad. Procura que sea un espacio limpio, con pocas cosas, aireado, que te inspire calma y serenidad.

Se puede meditar en cualquier postura, pero la postura de loto es la más indicada por la colocación de la columna vertebral. Si te resulta incómoda o no puedes mantener la espalda recta, puedes ayudarte de cojines o mantas. Si de todas formas sigues notando incomodidad, utiliza cualquier postura que te resulte agradable.

Procura llevar una ropa cómoda, ligera y que te permita respirar libremente, sin opresión.

Mientras te aplicas en prestar atención a la técnica que hayas elegido, por tu mente cruzarán un sinfín de pensamientos, sobre todo al principio. No quieras evitarlos. Deja que pasen, como la corriente de un río, obsérvalos y déjalos ir. Lo importante es que no retengas ninguno, que no te identifiques con ninguno. Que observes los pensamientos como en una pantalla mental de cine sin hacer juicios. Si vas tras uno sin darte cuenta, simplemente regresa al estado de concentración. No te culpes por hacerlo; en eso precisamente consiste el ejercicio.

Para notar los beneficios de la meditación es necesario un compromiso diario, una rutina, una disciplina a través de la cual la meditación se convierta en una prioridad.

El sonido es una de las maneras más sencillas para entrar en el estado meditativo. Si la respiración o cualquier otro método te resulta incómodo, molesto, aburrido o te requiere demasiada fuerza de voluntad, prueba a poner un CD con música que te inspire y te induzca a la concentración, como por ejemplo los cuencos tibetanos. Otra fórmula es recitar mantras. Puedes comenzar con el famoso “Om”. Es muy sencillo y transporta fácilmente a un estado de concentración, meditación y unión.

¿Qué es la meditación?

¿Se siente estresado o agotado? ¿Cree que ha probado de todo para relajarse? Quizás el ancestral arte de la meditación pueda ayudarle. Hoy en día, se utiliza como una terapia complementaria para mejorar, en general, la salud y la sensación de bienestar. La meditación es una práctica que está desarrollando una gran popularidad en la última década. Se está haciendo cada vez más accesible debido al gran número de instructores y personas cualificadas que se están formando en la materia, convirtiéndose así en un fenómeno global.

El término meditación se utiliza para describir diversas disciplinas meditativas. El objetivo principal de todas ellas es reducir los niveles de estrés y modificar las emociones de la persona. Se cree que si se logra un estado profundo de relajación, se puede mejorar la salud y el bienestar de una persona.

Las prácticas de meditación modernas tienen su origen en ciertas religiones asiáticas y tradiciones espirituales. Hoy en día, miles de personas de diferentes culturas de todo el mundo meditan, por lo que si usted está planteándose intentarlo, nunca estará solo.

¿CÓMO SE PRACTICA?

Cuando se medita, suele estar sentado o tumbado tranquilamente con los ojos cerrados. En ocasiones, puede repetir un sonido o frase (conocido como mantra) para ayudarle a concentrarse. Esta disciplina puede realizarla en cualquier lugar y momento que desee.
Existen dos prácticas de meditación:

– Meditación de “conciencia plena”.
– Meditación trascendental (MT)

MEDITACIÓN DE “CONCIENCIA PLENA”

En este tipo de meditación, se fomenta el cambiar la forma de pensar, sentir y actuar. El objetivo es intentar sentirse libre de pensamientos y acciones negativas, y en su lugar, fortalecer y aumentar los pensamientos positivos. Para lograr un estado de conciencia plena, aprenderá a concentrarse únicamente en su respiración. Si consigue sentirse inmerso por sí mismo en esta experiencia, sin reaccionar o juzgar sobre lo que ocurre a su alrededor, se cree que podrá ser capaz de repartir sus pensamientos y emociones de forma más equilibrada en su día a día. Como esta técnica combina la práctica de la meditación con yoga, tendrá, a su vez, beneficios y mejoras en la flexibilidad.

MEDITACIÓN TRASCENDENTAL (MT)

La técnica MT es bastante diferente a la anterior. Durante cada sesión, lo único que tendrá que hacer es repetir un mantra una y otra vez en voz baja o en silencio. Esto se hace para que no se distraiga y para que le ayude a concentrarse y encontrar un estado de relajación total.

¿CÓMO FUNCIONA LA MEDITACIÓN?

Existen numerosos estudios que sugieren que la meditación puede tener numerosos beneficios en la salud. Por ejemplo, si ha sufrido una depresión, un tratamiento denominado terapia cognitiva basada en la conciencia plena, le ayudará a prevenir otra depresión. A su vez, hay estudios que señalan que la meditación de conciencia plena ayuda a reducir el estrés, un trastorno de ansiedad o un comportamiento adictivo.

Los científicos y estudiosos que investigan el tema piensan que la meditación funciona de tal forma que afecta la parte del sistema nervioso que controla la “respuesta lucha-huída” (acción involuntaria en la que el cuerpo responde al estrés incrementando el ritmo cardiaco y respiratorio y la cantidad de sudor). Sin embargo, esto no es una evidencia hoy en día, por lo que no podemos afirmar esta teoría definitivamente.

¿CUALQUIER PERSONA PUEDE PRACTICAR LA MEDITACIÓN?

Si se encuentra bien de salud, no existe razón alguna por la que no pueda practicar la meditación. Sin embargo, su médico de cabecera le advertirá sobre ciertos tipos de meditación que no podrá practicar en caso de que encuentre dificultad a la hora de realizar actividades de bajo rendimiento físico. Algunas técnicas, como la meditación de conciencia plena, utilizan yoga como parte de la práctica.

Existen escasos informes en los que conste que una persona se ha sentido mal tras practicar meditación, pero si sufre una enfermedad mental, hable con su médico de cabecera para que le aconseje si debe o no practicar la meditación.

PASOS A SEGUIR

Busque un lugar tranquilo. La meditación requiere concentración, por lo que debe evitar distracciones; encuentra un lugar adecuado para poder relajarse y que no le molesten.
Siéntase cómodo. Si va a estar en una posición determinada durante un largo periodo de tiempo, es importante que esté lo más cómodo posible.

Concentre su atención. Respirar de forma adecuada, o repetir un mantra le ayudará a entrar en estado de meditación.

Tenga la mente abierta. Si es la primera vez que intenta practicar la meditación y no es capaz de concentrarse, recuerde que requiere práctica.

Son muchos los beneficios que puedes disfrutar aprendiendo a meditar…
Tendrás mejor calidad de vida
Podrás sobrellevar las situaciones con mayor facilidad
Serás capaz de percibir la vida de otro modo
Vivirás en un estado mental más equilibrado
Serás más honesto con lo que sientes y tendrás un mayor equilibrio emocional

La meditación es primero una práctica de concentración y de atención, es enfocarse en algo, y debido a que nuestra mente está dispersa, tratamos de traerla de vuelta. Es acostumbrarse, familiarizarse llegar a conocer nuestra mente y sus estados, y permitirte encontrar un entorno más tranquilo que la mente descanse en la quietud que es natural en ti, porque normalmente está por todos lados, dispersa.

Por lo tanto la respuesta más practica a la pregunta ¿Qué es la meditación? es: La técnica que te permite darle estabilidad y espacio a la mente, y traerte a un momento presente, porque esta se dispersa constantemente entre el pasado y el futuro y en algunos momentos parece tomar decisiones por sí sola (aunque es apenas tu decisión de seguir las sensaciones que surgen). Nuestras interpretaciones nos llevan a ver la vida de acuerdo a lo que nuestra mente está condicionada, absorbiendo toda la información bajo un filtro de las creencias, habitos, que muchas veces nos lastiman y nos privan de disfrutar la paz mental y una vida plena. Aunque la mejor respuesta sobre lo que es la meditación la vas a tener tu, cuando la uses.

Unas de las claves más importantes es estar siempre en presencia de lo que es y ser consciente de las distracciones, este es el verdadero significado de la meditación, disfrutar de la paz, descanso y tranquilidad de la mente; es un proceso que nos lleva a conocer nuestra mente y conocer quienes realmente somos.

Al meditar no sólo se reducen los niveles de estrés y se obtiene un estado de relajación y claridad mental, sino que también se pueden prevenir diversos tipos de dolencias y enfermedades y ayudar a la recuperación de adicciones e incluso cirugías de forma mucho más rápida.

Los beneficios de la meditación se perciben a nivel mental, espiritual y corporal.
Las pruebas realizadas por la ciencia demuestran cada vez más los beneficios de la meditación, que van desde la mejora de la salud a nivel corporal, hasta el verdadero conocimiento de si mismo y la experiencia directa de estados superiores de consciencia.

En la actualidad cerca del 70% de los pacientes de alguna dolencia sufren enfermedades relacionadas con el estrés. La mayoría de las personas no logran que sus mentes encuentren descanso, agitadas por las interminables olas de pensamientos, necesidades y deseos. Esto lleva a muchos acercarse a la meditación para encontrar soluciones que no se pueden encontrar con una mente intranquila y dispersa.

En este sentido la meditación nos puede ayudar a sanar dolencias a nivel del cuerpo y la mente, mejorando significativamente nuestra calidad de vida y permitiendo la conexión con nuestra fuente interna de paz y felicidad.
Los siguientes son algunos de los principales beneficios de la meditación:
Beneficios de la Meditación A Nivel Físico:
Aumenta la resistencia física (resiliencia) y los niveles de energía vital.
Estimula los procesos de crecimiento y regeneración del cuerpo.
Reduce el proceso catabólico de descomposición.
Refuerza el sistema imunológico.
Mejora la circulación sanguínea volviéndola mas fluida.
Nuestros cuerpos son más ligeros y saludables.
Fomenta la relajación natural del cuerpo.
Disminuye el insomnio y el cansancio por las mañanas.

Beneficios de la Meditación Para La Mente:

Estimula la capacidad para superar el estrés, los estados de angustia y la tendencia a la ira y cólera.
Ayuda a resolver conflictos internos y cambios en el estado de animo.
Aumenta la capacidad de concentración y atención.
Ayuda a serenarse y contribuye a mantener el balance y la tranquilidad a nivel de la mente.
Favorece el desarrollo de la creatividad.
Estimula el pensamiento positivo.
Nuestras mentes están más lucidas y mejor enfocadas.
Estimula el desarrollo de la memoria y ayuda a mejorar los resultados académicos e intelectuales.
Contribuye a disolver el deficit de atención y equilibrar la hiperactividad.
Con algún tiempo de práctica, se hace posible alcanzar estados mentales precisos, centrados, intensos y duraderos.

Beneficios de la Meditación A Nivel Espiritual:

Ayuda al Incremento de la intuición y la empatia con uno mismo y con los demás.
Ayuda a mejorar las relaciones interpersonales.
Contribuye a un estado de relajación y balance emocional .
El meditador empieza a sentirse parte del todo, en lugar de un simple elemento aislado y separado de la naturaleza y del todo.
Favorece el desarrollo de la consciencia.
Nos convierte en personas mas felices y equilibradas.
Mejora la capacidad para regular nuestros pensamientos y emociones de forma natural.
La meditación está unida al auto-conocimiento por lo que nuestra vida interior se hará mas clara y profunda.

La ciencia también documenta la relación de la meditación con los pensamientos y las actitudes positivas, ayudando a la liberación de químicos corporales que promueven la sanación del cuerpo y la mente. Tambien la compasión y la paciencia se fomenta con la meditación.

Aún estos beneficios no son el verdadero objetivo de la meditación, sino más bien son apenas algunos incentivos. La meta es descubrir un camino hacia la paz y la felicidad suprema, mas allá de todo entendimiento.

El objetivo principal de la meditación es la conciencia de ser parte de lo absoluto, pues en realidad todos somos uno con el universo, solo debemos deshacernos de los limites de los pensamientos y actitudes que evitan que lo experimentemos.

El estado de meditación es algo que no se puede enseñar por ser una experiencia individual de cada ser, sin embargo es posible orientar en la práctica de algunos ejercicios y tecnicas de meditación que nos ayudan y preparan de manera natural para entrar en estado meditativo. La meditación al igual que el sueño es un estado que se logra si existen las condiciones adecuadas.

Técnicas

La meditación es primero una práctica de concentración y de atención, es enfocarse en algo, y debido a que nuestra mente está dispersa y debemos traerla de vuelta. Es acostumbrarse, familiarizarse llegar a conocer nuestra mente y sus estados, y permitirte crear un entorno más tranquilo que la mente descanse en algún lado en la quietud, porque normalmente está por todos lados, dispersa.

Por lo tanto la respuesta más practica a la pregunta ¿Qué es la meditación? es: La técnica que te permite darle estabilidad a la mente, porque esta se dispersa constantemente entre el pasado y el futuro y en algunos momentos parece tomar decisiones por sí sola, apenas absorbiendo toda la información sin selección previa, permitiendo que ingresen “virus informativos” que nos lastiman y nos privan de disfrutar la paz mental y una vida plena. Aunque la mejor respuesta sobre lo que es la meditación la tienes tu, dependiendo en qué la vas usar.

Unas de las claves más importantes es estar siempre en presencia de lo que es y ser consciente de las distracciones, este es el verdadero significado de la meditación, disfrutar de la paz, descanso y tranquilidad de la mente; es un proceso que nos lleva a conocer nuestra mente y conocer quienes realmente somos.

Elige el lugar idóneo para meditar

Encuentra un lugar tranquilo donde puedas meditar… Puedes tener una sala especial para la meditación o puedes meditar en tu propia habitación, salón o incluso en el jardín. Sólo asegúrate de que el lugar escogido esté siempre limpio y ordenado, y que tienes el menor ruido posible (el ruido exterior no es un problema para la meditación, pero al inicio es más complicado para la concentración) ya que el entorno tiene un efecto directo en la meditación (a menos que se tenga un nivel más avanzado). Pero en general cualquier lugar es adecuado.

Elije el mejor momento para meditar

Asegúrate de meditar preferentemente a la misma hora, aunque tampoco es obligatorio, si lo haces a la misma hora será más simple crear un habito. Por lo general el momento ideal para la meditación es temprano por la mañana y si no puedes, en las horas de la noche, antes de dormir. Por la mañana porque tu mente está más descansada y es mucho más sencillo, además de esta manera, se puede meditar sin tantas interrupciones.

Antes de meditar, prepara los elementos que se van a utilizar en la meditación, si fuera el caso, y asegúrate de que todo lo que pueda distraerte, como los teléfonos móviles, estén apagados o fuera de tu lugar de meditación.

Adopte una posición cómoda

En tercer lugar y después de que todo está preparado, es momento de empezar a meditar en la posición correcta. Por lo general hay varias posiciones para entrar en el estado correcto.

La mejor para empezar es sentarse en una silla con la columna recta y en una posición comoda, luego está la clásica posición de loto o semi-loto sentada/o en el piso, en una almohada cómodamente con las piernas cruzadas o incluso se puede meditar en la posición de acostarse boca arriba.

Si estás empezando a meditar, es bueno asegúrate de tomar la posición de sentado, ya que la mayoría de los principiantes se quedan dormidos mientras meditan en la posición de acostado y la posición de loto suele ser algo incomoda si se está comenzando. Lo más importante es asegúrate de sentirte cómoda/o con tu posición, porque vas a estar en esa misma posición durante varios minutos, no te preocupes con lo que ves en los demás o en las miles de fotos sobre la posición de meditar, se trata de tu comodidad, si estás incomoda/o tendrás la mente “quejandose” y más una dificultad añadida.

Conecte con su cuerpo

Puede comenzar a meditar cerrando los ojos. Concéntrate en tu respiración inhalando lentamente por la nariz, y soltando el aire tranquilamente también por la nariz, apenas observando el aire saliendo y entrando, sin forzar la respiración. Es recomendable hacer esto durante unos 20 minutos, pero es mejor hacer solo 5 minutos e ir añadiendo diariamente algo más, como te vayas sintiendo más cómoda/o.

ESTADO MEDITATIVO

Mientras realicemos esta meditación, la mente se encuentra atenta a cada inhalación y a cada exhalación, sin realizar mayor esfuerzo, si hacemos bien el ejercicio nuestra mente entrará en un estado de calma relajado y natural, al que podemos llamar estado meditativo.

Esta meditación en particular ayuda a mejorar la atención y foco y facilita el tener una mente cada vez más clara, tranquila y obediente con lo que también será mas sencillo resolver los diversos asuntos que surgen en el día a día.

Es posible que en esta práctica meditativa tu mente se desvíe con cualquier otro pensamiento. Cuando esto suceda tu solo debes observar el pensamiento sin involucrarte con él. Tal como si vieras pasar una nube en el cielo, solo observa como el pensamiento dentro la la nube cruza por el cielo de tu mente sin alterar su estado. Verás cómo con el tiempo se hace más sencillo entrar en el estado. No te preocupes, los piensamientos, las sensaciones, las emociones siempre van llegar, ahora y siempre, asi que apenas permite que lleguen, dales la bienvenida.

Meditación, aprender a estar presentes

La meditación tiene beneficios terapéuticos y un impacto positivo sobre nuestra forma de relacionarnos con el mundo y con los demás, por lo que practicar esta técnica milenaria te ayudará a mejorar tu salud física y mental.

La meditación representa un espacio de calma e intimidad que nos lleva a sentirnos en armonía con lo que nos rodea.

Durante el período meditacional es el único instante en donde todas las ondas cerebrales alfa, beta, delta y theta, que definen la actividad energética de nuestro cerebro funcionan simultáneamente.

Estas ondas tienen predominancia en unos estados sobre otros y son:
Alfa : predomina en el estado de relajación
Beta: en el estado de vigilia.
Delta: durante el sueño.
Theta: en el sueño profundo.

Aunque durante la meditación se produce un estado de relajación debe quedar claro que meditar no es lo mismo que relajarse.

“Uno de los propósitos de la meditación es llegar a la serenidad de la mente.”
Nuestra mente se caracteriza por el permanente flujo de pensamientos, que además están siempre condicionadas por los filtros socioculturales, religiosos, etc. y no puede disponer de una visión real de las cosas.

Estas ideas condicionadas se mueven en el campo de las predilecciones y rechazos y esto nos mediatiza impidiendo la visión cabal de las cosas y creando reacciones desproporcionadas a los hechos.

Cuando la mente ha sido lo suficientemente aquietada y desarrollada, se transforma en una mente capacitada para ver con detenimiento y con claridad “Visión yóguica” o como la definió Patánjali “Visión Pura”

Buda la llamaba Visión Cabal, que alcanza a ver allí en donde a la mente normal le está vedada.

Con la práctica continuada de la meditación se puede llegar a desarrollar un estado mental de ecuanimidad.

La ecuanimidad es permanecer en el propio eje, en el centro de quietud tanto en la ganancia como en la pérdida, la victoria y la derrota sin reacciones desproporcionadas.
La meditación es una técnica que no solo se practica en el yoga y en el budismo sino también en otras filosofías orientales y occidentales.

Pero para quien no haya meditado nunca quiero que antes pueda tener algunas nociones acerca de la Meditación.

“El estado de meditación podría ser definido como un estado interior de supraconciencia.”

La meditación en 12 pasos

1.Busca un lugar especial para meditar – la atmósfera que construirás te ayudará a calmar la mente.
2.Encuentra un momento cuando tu mente esté libre de los problemas diarios – el amanecer y el atardecer son ideales.
3.Practica todos los días en el mismo lugar y a la misma hora para que la mente se calme más rapidamente.
4.Siéntate con tu espalda, cuello y cabeza en linea recta, mirando al norte o al este.
5.Ordena a tu mente que permanezca quieta durante tu sesión de meditación.
6.Regula la respiración – comienza con cinco minutos de respiración profunda y luego reduce lentamente.
7.Establece una respiración rítmica – inhalando y exhalando en 3 segundos.
8.Al principio deja que tu mente de vueltas – no debes tratar de forzarla o se volverá más inquieta.
9.Poco a poco vas llevando tu mente al punto de concentración de tu elección – Ajna Chakra (el punto entre las cejas) o el Anahata Chakra (en medio del pecho).
10.Mantén tu concentración en este punto durante la sesión de meditación.
11.La meditación llega cuando alcanzas un estado de pensamiento puro, pero aún se mantiene la conciencia de dualidad.
12.Después de practicar por un tiempo, la dualidad desaparecerá y alcanzarás el Samadhi o el estado superconsciente.

Meditación básica

1. Encontrar un lugar tranquilo y acogedor. Poner una luz tenue y música suave pueden ayudar a conseguir crear el ambiente adecuado.
2. Sentarse en el suelo con la espalda recta, pero sin tensiones, respirando hondo y manteniendo los hombros y brazos relajados.
3. Con los ojos abiertos, elegir un punto enfrente y dejar ahí la mirada, mientras poco a poco todas las distracciones van desapareciendo.
4. Observar los pensamientos sin juzgarlos ni retenerlos, solo observándolos.
5. A continuación, crear pensamientos e imágenes positivas de uno mismo, visualizarlos y mantenerlos durante unos minutos.
6. Para terminar, cerrar los ojos unos instantes creando un silencio completo.

El ejercicio de meditación consiste en dirigir la mente a un foco determinado de nuestra elección (ahora veremos cuáles) y traer de vuelta la atención de nuestra mente cada vez que nos pongamos a pensar en otra cosa.
En este sentido, existen distintas técnicas con respecto al foco de atención:

1. ATENCIÓN A LA RESPIRACIÓN

Tanto el yoga como la tradición budista han utilizado esta técnica desde hace milenios.

Esta técnica consiste en enfocar la mente a la propia respiración a través de ejercicios de respiración o meditación en la respiración.

Para ello, simplemente empieza por prestar atención tu forma de respirar. Concéntrate en cada detalle (la intensidad, el ritmo, la temperatura del aire al entrar y salir, el movimiento muscular del diafragma, etc. Otra forma de utilizar la respiración como foco de atención es realizar ejercicios contando las inhalaciones y las exhalaciones (echa un vistazo a los mejores ejercicios de respiración). También te proponemos que leas acerca de la respiración para el equilibrio Ida y Pingala y la respiración alterna.

2. ATENCIÓN A UN OBJETO EXTERNO

Consiste en enfocar la mente en un color, una figura, un sonido, etc. Se trata de concentrarnos en algún objeto externo y mantener la atención completamente centrada en ello.

Por ejemplo, una buena manera de utilizar esta técnica es mirar una flor. Concéntrate en cada detalle de la flor (color, aroma, textura, formas, contorno, etc). También puedes usar los sonidos como foco de atención, por ejemplo, siéntate y percibe todos los sonidos que llegan a tus oídos (si son muchos, puedes tratar de aislarlos en tu mente y concentrarte en uno solo; si son pocos, trata de distinguirlos o de percibir el sonido del silencio, del vacío, etc).

3. ATENCIÓN AL INTERIOR

Consiste en centrar la atención de la mente en lo que ocurre en nuestro interior.

Cuando utilizamos esta técnica de meditación podemos, por ejemplo, realizar un escáner corporal, es decir, ir fijándonos en cada parte de nuestro cuerpo, recorriéndolo todo desde la punta de los pies hasta la cabeza, fijándonos en la temperatura del cuerpo, la tensión, los latidos, la sangre, etc.

También podemos prestar atención a nuestras emociones, a cómo nos sentimos, tratar de percibir cómo sentimos esas emociones (si provocan tensión, frío o calor, cosquilleo, etc).

Otra buena manera de concentrarnos en el interior es la meditación en los chakras o puntos energéticos.

4. ATENCIÓN A LA PROPIA MENTE

Consiste en observar a la propia mente, como si hubiese una mente independiente (aunque sea la nuestra) y un observador que la observa.

Se trata de seguir con plena consciencia todos los movimientos de la mente, en qué piensa, cómo cambia de pensamiento, cómo se queda vacía, cómo se revela, etc. Lo importante en esta técnica es no dejarse llevar por los pensamientos, sino seguir muy de cerca cada movimiento de la mente como si la observásemos con otra mente.

5. ATENCIÓN A UN MANTRA

Los mantras son palabras sánscritas con significado místico cuya repetición evoca un sentimiento interior de plenitud.

Hay muchas personas a las que les gusta meditar con mantras, pues la repetición de estos sonidos proporciona casi inmediatamente una sensación de calma mental. Además, resulta bastante fácil. Uno de los mantras más populares es el famoso Om Mani Pad me Hum.

También hay personas que consiguen una poderosa concentración a través del sonido de los cuencos.

6. ATENCIÓN AL SER

Es una técnica avanzada que consiste en regocijarse en lo más abismal de nuestra profundidad existencial, en la simple pero plena percepción del SER.

 

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